De la Mujer al Dakota

De la Mujer al Dakota

De la Mujer al Dakota

Escribió el poeta mallorquín Blai Bonet que re-COR-dar es acercar las cosas al corazón.

(RE) vivir viejos tiempos con nuevos ojos y nuevas perspectivas. Acariciar heridas ya cerradas que siguen latiendo con fuerza. Ajustar cuentas con el pasado para poder seguir así con el presente.

Recordar entendido como un acto de amor y respeto a un tiempo pasado, no siempre mejor, pero sí más sentido, más nostálgico, más vivido y, desde luego, siempre presente a pesar de los años y su inapelable devenir.

La moda, al igual que cualquier arte, habla a través de sus poros y sus puntadas. Habla de la actualidad del momento y sus peculiaridades. Cada década esconde un pedacito de historia tras sus tejidos y sus colores, sus bocetos y sus patrones.

Recordamos cómo los sesenta marcaron una época enfundados en minifaldas y colores que hacían soñar con futuros cercanos; los setenta vivieron en el dobladillo de sus campanas sonando alto y liberadas; los ochenta llegaron, rompieron y se marcharon – todavía oliendo a laca y a opulencia- con sus excesos a cuestas. Después aparecieron los noventa, una década cargada de ideas, generosidad y optimismo que llegaba dispuesta a hacer espacio a lo nuevo, a sanar y a restaurar, a evolucionar y a reescribir la moda.

En Lottusse, al igual que en el resto del mundo, los noventa irrumpieron con fuerza y con ganas. Dibujaron a una mujer fuerte y sencilla, elegante, cómoda, independiente y muy femenina. Mientras las modelos de la época, hoy convertidas en iconos, hacían bailar sus caderas sobre las pasarelas, la mujer de a pie salía a la calle con contundencia y determinación.

Dakota Process

El bolso Pocket, uno de los artículos icono de los noventa en Lottusse, llegó a casa para perfilar la imagen de una mujer única. Sus grandes bolsillos de ensueño y su piel de vaqueta marcaron una época de la que aún hoy resuenan ecos.

Con los dos mil ya encarrilados, Lottusse redefine el Pocket y nos regala una nueva versión, el bolso Dakota, pensado para pasear los noventa por nuestro corazón siempre que la nostalgia nos reclame. Una suerte de lujo silencioso, discreto, bello, educado y eterno que, como ancla al pasado, mantiene aquellos bolsillos que en su día consiguieron que lleváramos la casa a cuestas y hoy consiguen hacernos viajar en el tiempo.

Con la comodidad y la sencillez por bandera, sus asas se convierten en trenzas de diferentes materiales que nos atan al presente y a las raíces, con fuerza y delicadeza, y aun así nos invitan a volar muy alto.
Sus colores, tan especiales y singulares, se aplican con la técnica manual Touche directamente sobre la piel y consiguen que las rarezas propias de un trabajo hecho a mano rocen la perfección. Además, el león Lottusse va tatuado a láser como las cicatrices a la piel y el estilo a la mujer.

De este bolso exclusivo de la casa Lottusse, fabricado a mano por nuestros artesanos, se fabrican pocas unidades. Es un delicioso capricho al alcance de los más decididos.

El bolso Dakota es como una de esas complicadas historias de ciencia ficción en las que el tiempo se repliega y el ahora y el ayer se funden en un mismo lugar.

Mujeres actuales capaces de lucir lo mejor de ayer y también de hoy.

Dakota Detail

Texto: Marta Pérez
Agradecimientos: Bruno, Alessandra & Roberto
Fotografía Chica: Alfonso Ohnur